martes, 8 de diciembre de 2020

 

DESAFÍOS DE LA GEOGRAFÍA ECONÓMICA EN TIEMPO DE PANDEMIA

 

Este pequeño escrito pretende realizar una reflexión sobre los desafíos que la geografía económica tiene después del Covid 19, para ello nos apoyamos en los planteamientos que realiza Ricardo Méndez en su publicación “Desafíos de futuro para la investigación en Geografía Económica” en el libro “La Geografía de las Redes Económicas Y la Geografía Económica en Red” de 2020. Cómo lo menciona Ricardo Méndez “[t]oda disciplina científica necesita hacer de forma periódica un esfuerzo de transformación o adaptación para mantener su vigencia tanto en el plano científico como por su capacidad de respuesta ante los nuevos retos y la Geografía Económica no es una excepción. Ese desafío se ve dificultado por la amplia diversificación –tanto teórica como metodológica, en las técnicas de análisis o en las líneas de investigación- que la caracteriza”(Méndez 2020: 17).

Desde la base teórica, Méndez diseña que para dar respuesta se debe considerar al menos cuatro aspectos interrelacionados: 1) las transformaciones y demandas del entorno, 2) los enfoques teóricos y metodológicos, 3) el contexto institucional de la disciplina, y 4) las temáticas de investigación emergentes.

Transformaciones y demandas del entorno

En mundo que conocemos ha pasado por múltiples transformaciones, por crisis económicas, políticas, sociales y ambientales. Todas estas transformaciones presentan aspectos comunes y no comunes, que las caracterizan y permiten definir el momento o etapa, algunas características que preceden los grandes cambios son:

La profundización de ciertas tendencias anteriores a la crisis, desarrollo de las tecnologías digitales y sus aplicaciones en el ámbito de la robotización, así como de la biogenética, reforzamiento de la agenda neoliberal tras la aplicación de políticas de austeridad fiscal, intensificación en los procesos de financiarización, etc.).

La aparición de ciertos cambios significativos, en las relaciones geoeconómicas o el cuestionamiento del libre comercio a escala global, la emergencia de un nuevo ciclo inmobiliario o de prácticas económicas alternativas a escala local, etc.

El aumento de ciertas contradicciones, la difusión de la precariedad, incluso en ciertos segmentos laborales cualificados, la creciente polarización social, el deterioro ambiental, etc.

En un contexto de elevada incertidumbre respecto a las tendencias de futuro, tanto en el plano económico como territorial, parece conveniente recordar dos ideas en absoluto nuevas, pero que cobran especial importancia. Por un lado, la necesidad de orientar la investigación en geografía económica hacia temáticas que, junto a su interés científico, sean relevantes y capaces de conectar con las demandas del entorno. Por otro, una mayor atención a completar los análisis con propuestas o alternativas que puedan contribuir al debate colectivo sobre cuestiones que despierten interés más allá del restrictivo mundo académico.

En este caso, además de las tendencias planteadas por Méndez, ¿qué decir y qué hacer desde la geografía económica frente a los cambios que obligadamente nos conduce el COVID 19?

Para el 21 de abril de 2020, la CEPAL entregó las nuevas proyecciones de crecimiento para los países de América Latina y el Caribe. Insistió que la crisis provocará en el mediano plazo cambios estructurales en la organización productiva, el comercio internacional y el actual modelo de globalización (CEPAL, 2020). ¿Qué significa esto? ¿Cómo los individuos, las empresas y los países pueden enfrentar los retos del COVID 19? Esta pandemia esta cambiando nuestras formas de vida, no solo desde la seguridad sanitaria, sino nuestras formas de producir, nuestras formas de consumir y nuestras formas de vivir.

Esto implica pensar en cómo producir, qué producir, cuándo producir.

En muchos foros de discusión se plantea que la virtualidad vino para instalarse, que el teletrabajo será la modalidad que predomine, que el mundo se ha vuelto más inseguro con los sucesos del COVID ¿Qué implicaciones tendrá económica y territorialmente el COVID 19 en lo local, en lo regional y en lo global?

 

Enfoques teóricos y metodológicos

Los estudios de geografía económica no pueden ser ajenos a los sucesivos giros epistemológicos de las ciencias sociales y también de nuestra disciplina, ayudando a renovar y ampliar las temáticas, las interpretaciones y, en ocasiones, las técnicas de investigación.

En una evidente simplificación, con esto se alude al giro cultural, que ayudó a considerar la influencia de factores no racionales en los comportamientos económicos, o el protagonismo de actores influidos por su propia subjetividad y por el ambiente sociocultural de pertenencia. Al giro institucional, que destacó la influencia de los valores, normas o convenciones en las estrategias espaciales de esos actores, así como de las reglas formales y normas legales, las organizaciones o la acción del gobierno, que puede dar origen a formas de regulación diversas según esos contextos. Al giro relacional, que puso en evidencia la importancia de la interacción, la creación de capital relacional/social a que puede dar lugar, las externalidades que puede generar la pertenencia a una red, o la multiescalaridad de los flujos materiales e inmateriales que constituyen la base de esas redes. Finalmente, al giro evolucionista, que nos recordó la influencia de la trayectoria histórica de cada territorio a la hora de entender sus dinámicas actuales, el carácter acumulativo de los procesos, o la existencia de inercias espaciales no explicables sólo en términos de racionalidad.

No obstante, este tipo de enfoques que pueden calificarse como postestructuralistas dejaron de lado la permanente influencia de ciertas tendencias generales cuya interpretación remite al margen de posibilidades y de limitaciones que define la evolución del sistema capitalista en sus sucesivas fases de desarrollo. La profunda crisis sistémica desatada hace una década debería recordarnos la sucesión de periodos de expansión y de crisis que se repiten de forma cíclica, la consiguiente importancia de los procesos estructurales para entender lo que ha ocurrido en nuestros países en las últimas décadas (y de conceptos como régimen de acumulación o modo de regulación), así como la historicidad de las soluciones espaciales adoptadas en cada momento y lugar.

¿Con los últimos acontecimientos y las transformaciones que esta generando el Covid 19, cuáles enfoques teóricos -metodológicos emplear para aproximarnos a su comprensión?

Contexto institucional de la Geografía Económica

Hacer frente a esos desafíos exige también no ignorar algunas circunstancias relacionadas con la posición de la propia disciplina en el marco de la evolución registrada por la relación con otras disciplinas próximas, con las que se comparten temáticas, conceptos, técnicas de análisis, etc., las exigencias actuales del entorno académico y universitario.

Desde esta perspectiva, parece evidente que, desde su aparición a finales del pasado siglo, se mantiene una relación asimétrica en los estudios de la geografía económica, y esto es responsabilidad de la tendencia que ha tomado la denominada por Krugman y otros como nueva geografía económica, que supone medida en buena una evolución de la economía espacial, planteando la necesidad de debatir hasta qué punto desde la geografía se opta por un seguimiento de sus temáticas y metodologías de investigación para acceder a determinadas revistas internacionales, o bien se definen con claridad enfoques alternativos y fundamentados. Al mismo tiempo, los estudios de geografía económica parecen haber sufrido cierto retroceso relativo en el interés que suscitaban hace tres décadas, ante el mayor dinamismo de otras temáticas dentro del conjunto de la producción geográfica.

Con este planteamiento ¿Realmente cuál será la perspectiva correcta que debemos tener para entender los cambios de la pandemia actual, desde la geografía económica, y no desviar el objeto de estudio de nuestra disciplina?

 

Temáticas emergentes para la geografía económica

En el transcurso de las tres últimas décadas, la geografía económica ha experimentado un proceso de expansión y especialización de sus temáticas de investigación, con una mayor fragmentación y heterogeneidad de sus contenidos y métodos. Ese proceso es común a muchas ciencias sociales a lo largo de su ciclo de vida, pero dificulta la pretensión de ofrecer una propuesta sobre temáticas a desarrollar en el próximo futuro, lo que exige algún criterio de selección.

Puede ser de utilidad en este sentido recordar lo que Mattei Dogan y Robert Pahre, en su libro sobre “Las nuevas ciencias sociales”, llamaron la paradoja de la densidad, señalando que en toda disciplina científica existe un núcleo consolidado de temáticas que cuentan con numerosos investigadores e investigaciones ya realizadas, lo que permite avanzar tan sólo mediante pequeñas innovaciones incrementales al incorporar nuevos casos de estudio, profundizar en algún aspecto concreto, etc. Pero, al mismo tiempo, existen unas márgenes de la disciplina en donde se sitúan determinadas temáticas ignoradas o apenas trabajadas pero que cobran un interés creciente, o bien temáticas híbridas, en las que se confluye con otras disciplinas y se intercambian conceptos, teorías, técnicas de análisis, fuentes de información, etc., siendo en esas márgenes donde podrían lograrse innovaciones y avances más significativos.

Con ese criterio, conscientes de la existencia de un núcleo de temáticas consolidado y aceptado dentro de la geografía económica que sigue teniendo plena vigencia, aquí se proponen otras que cuentan con menor desarrollo y pueden resultar de especial interés en el contexto actual.

1)      Geografía financiera e impactos de la financiarización

2)      Crisis ambiental y economía circular

3)      Economía de cuidados e inclusión social

4)      Economía alternativa e innovación social

5)      Territorios olvidados, por ejemplo: des/reindustrialización

6)      Nuevas geografías del consumo

7)      Redes de conocimiento y diversidad espacios creativos

8)      Cadenas de valor globales, redes, empresas y mercados

9)      Geografía del empleo: entre revolución digital y precarización

10)   Gobernanza y políticas post crisis.

Por un lado, están aquellas temáticas que se relacionan con diferentes actividades que hoy suelen ser consideradas de creciente interés. En primer lugar, en una era de hegemonía financiera, en donde este sector ha adquirido especial relevancia, sería necesario profundizar en una geografía financiera que considere las estrategias espaciales y las nuevas pautas de localización de los actores financieros (bancos e inversores institucionales: aseguradoras, fondos de pensiones, fondos de inversión, fondos soberanos, empresas fintech), los circuitos del capital (áreas de captación, gestión e inversión) a diferentes escalas, la organización espacial de los espacios donde se concentran estas actividades o la particular geografía de las denominadas finanzas offshore.

En segundo lugar, dentro de la economía real surgen hoy expectativas asociadas al desarrollo de actividades como la llamada economía circular en el ámbito de la crisis ambiental, la economía de cuidados y los servicios sociales de proximidad, o las diversas formas de economía alternativa y solidaria, muy ligadas a diferentes formas de innovación social. Además, si hace dos décadas la industria era un objeto de particular atención entre nosotros, los procesos de desindustrialización provocaron un creciente abandono de su estudio, pero hoy vuelve a reivindicarse la geografía de la desindustrialización –para conocer qué vino a ocupar el lugar de la industria allí donde desapareció y sus efectos sobre el desarrollo territorial- y la geografía de la reindustrialización, para comprender

por qué en algunos otros territorios ha sobrevivido una industria renovada. Finalmente, junto a esta geografía de la producción estaría aquella otra ligada a las nuevas formas de consumo, en particular el comercio electrónico y las grandes redes logísticas que lo hacen posible, o un mayor estudio sobre las cadenas de franquicias, temática iniciada hace tiempo pero que apenas tuvo continuidad pese a la invasión producida en numerosos espacios urbanos.

Al mismo tiempo, aún sin ser novedosa, la temática de las redes de conocimiento y su reflejo en la multiplicación de espacios creativos de diferente naturaleza aún necesita mucha más investigación. La inserción de los antiguos distritos industriales y sistemas productivos locales en cadenas de valor globales ha transformado en muchos casos su estructura interna, densificado las relaciones externas y eso puede haberse traducido en impactos positivos o negativos según los casos. La geografía del empleo sigue siendo una asignatura pendiente, estudiada desde hace tiempo, pero sin profundizar suficientemente en el impacto que está teniendo la revolución digital sobre las nuevas formas de empleo y, como contrapunto, la expansión de lo que Standing calificó como precariado.

Las políticas económicas y territoriales post-crisis y las nuevas formas de gobernanza participativa, con una presencia más significativa que en el pasado de nuevos movimientos sociales y redes ciudadanas, pueden aportar nuevos debates a una temática tradicional como esta. Finalmente, la expansión del capital y la lógica financiera va mucho más allá de las finanzas y da origen a un proceso de financiarización que se refleja, por ejemplo, en su creciente control sobre un gran número de empresas industriales y de servicios a las que los nuevos gestores imponen nuevas formas de funcionamiento, con frecuentes reestructuraciones internas e intensificación de los procesos de deslocalización; además, la movilidad del capital y la competencia entre territorios por atraer inversores o evitar su desplazamiento a lugares más rentables en un contexto de desregulación neoliberal afecta a aspectos como la calidad del empleo o el reforzamiento de las desigualdades, al tiempo que la recuperación del interés mostrado por los actores financieros por la inversión inmobiliaria promueve nuevas formas de mercantilización del crecimiento urbano.

Ahora, estos desafíos que enfrenta la geografía económica en sus investigaciones futuras, son tendencias que se vislumbraban antes de la pandemia, ¿Qué aspectos podemos agregar a estas temáticas? ¿Tal vez se pueden dar hibridaciones entre disciplinas que hoy están cobrando mayor importantes en los estudios recientes y que ayuden a la geografía económica a comprender mejor el objeto que es la estructura y dinámica del espacio geográfico económico?

Finalmente, no podemos olvidar que parte de los retos que han enfrentado los gobernantes con la aparición del Covid 19 ha sido equilibrar entre el cuidado de la salud de las personas y la estabilidad económica, en este sentido, los temas vinculados con las políticas públicas, la gobernanza y gobernabilidad han cobrado peso.

Tal vez la publicación del Banco mundial sobre “Sí, las ciudades sobrevivirán a la COVID-19 (coronavirus), pero deben adecuar su geografía económica” del 18 de junio de 2020, represente una evidencia de esto. “Construir un futuro equilibrado” es una nueva serie del Banco Mundial en que se presentan enseñanzas derivadas de la COVID-19 y opiniones de expertos acerca de cómo crear un mundo inclusivo y sostenible que sea más resiliente a las crisis.

En este artículo el abordaje que se hace de la utilidad de la geografía económica para resolver inconvenientes que ocasiona la pandemia, es interesante. En un apartado el Banco Mundial afirma:

“La geografía económica es el principio rector para todas las iniciativas […] tendientes a apoyar a los dirigentes municipales en su lucha contra la pandemia. Por ejemplo, hemos desarrollado una metodología (i) simple y susceptible de ampliación que aplica los principios de la geografía económica para identificar posibles zonas críticas de riesgo de contagio y asignar recursos donde más se necesitan. Permite evaluar las inversiones en infraestructura y vivienda, la disponibilidad de servicios públicos y las probabilidades de contagio de los barrios. En conjunto, estos factores nos indican los lugares y la forma en que vive la gente. Esta innovadora herramienta triangula datos obtenidos de fuentes de datos a nivel mundial y local, y aplica el conocimiento de los expertos con la finalidad de delimitar aún más las predicciones relativas a las zonas críticas. Hasta el momento, hemos implementado esta metodología en 15 ciudades importantes de países en desarrollo.”(Somik 2020: s.p.)

La intención de esta evaluación es reflexionar sobre los desafíos y temáticas emergentes de la Geografía Económica, teniendo como base los planteamientos teóricos desarrollados por Méndez, en los cuales desde el 2000 viene mostrando cuales son los factores que debemos tener encuentra para comprender la evolución de la ciencia geográfica, y hoy con la pandemia Covid 19 nos encontramos frente a un nuevo panorama que requiere de nuestro esfuerzo intelectual para comprender y predecir el mundo futuro desde la geografía.

Referencias

Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe – ONU). 2020. “Pandemia del COVID-19 llevará a la mayor contracción de la actividad económica en la historia de la región: caerá -5,3% en 2020.” Comunicado de prensa. Consultado el 07 de diciembre de 2020. https://www.cepal.org/es/comunicados/pandemia-covid-19-llevara-la-mayor-contraccion-la-actividad-economica-la-historia-la.

Méndez, R (2020). Desafíos de futuro para la investigación en Geografía Económica. In: M. Pilar Alonso Logroño, Teresa Sá Marques & Helder Santos (Coord.), La Geografía de las Redes Económicas Y la Geografía Económica en Red, Porto, Faculdade de Letras da Universidade do Porto, Asociación de Geógrafos Españoles: 17-20. https://doi.org/10.21747/9789898969460/geoa2.

Somik, Lall. (2020). “Sí, las ciudades sobrevivirán a la COVID-19 (coronavirus), pero deben adecuar su geografía económica.” Banco Mundial Blogs. Consultado el 7 de diciembre de 2020. https://blogs.worldbank.org/es/voces/las-ciudades-sobreviviran-la-covid-19-coronavirus-pero-deben-adecuar-su-geografia-economica.

jueves, 25 de octubre de 2018

Evaluación Unidad 1 B-2018



Universidad de Los Andes
Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales
Escuela de Geografía
Geografía Económica


Evaluación de la Unidad 1
Con la finalidad  analizar la evolución del pensamiento de la Geografía Económica, se elaborará un ensayo de máximo ocho (8) páginas. El cual deberá ser redactado bajo las Normas APA, y cumplirá la siguiente estructura:

  • Título: con una extensión no mayor a 15 palabras, el cual deberá ser diferente al objetivo aquí planteado. De igual forma este deberá reflejar la problemática a tratar por lo que deberá ser muy específico y claro.
  • Autor: Identificación del alumno.
  • Resumen:  con un límite de 150 palabras, se deberá explicar brevemente al lector el tema planteado.
  • Palabras claves: señalar máximo cinco (5) palabras claves.
  • Cuerpo o desarrollo: Deberá ser estructurado en temas o periodos de interés (con su respectivo subtítulo) donde además de citar se plantean aquellas ideas personales que refleje su postura sobre el tema; recuerden que también pueden incluir información relevante que no favorezca tu punto de vista y después confrontarla con aquellas evidencias que sí lo hacen.
  • Conclusión o comentarios finales
  • Referencias


El ensayo deberá ser enviado antes de las 11:59pm  del día viernes 02 de noviembre a los correos de las profesoras Yulier Cadena (yuliercadena@gmail.com) y Maiglyn Guzmán (guzmanmaiglyn@gmail.com), de no ser así no se considerará para su evaluación. Dicho documento deberá ser nombrado con su primer apellido y primer nombre seguido de guión bajo y con las siglas GE y el año (Ejemplo: ApellidoNombre_GE_2018)

martes, 26 de junio de 2018

Nota A2018

Universidad de Los Andes



Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales
Escuela de Geografía













Geografía Económica




























Nombre y Apellidos
C.I.
Notas











1
Albani Andrade
20.052.476
14











2
Laura Contreras
23.305.856
13











3
Dagoberto Garzón
20.851.851
9











4
Gregoria Gudiño
19.670.930
10











5
Faunibi Méndez
25.438.584
10











6
Gregorio Parra
24.879.229
12











7
Deisy Peña
21.182.934
15











8
Madelys Ramírez
19.894.086
16











9
María Seijas
24.199.351
5











10
Ivan Torres
20.434.800
17











11
Jorfran Vielma
26.558.107
16